
Desde hace ya muchos muchos años hemos estado usando dispositivos que usan baterías recargables. Desde teléfonos a laptops y otros dispositivos de todo tipo. A lo largo de los años, tanto los dispositivos como sus baterías han estado evolucionando de forma espectacular. Baterías de menor tamaño pero de mayor capacidad y de mayor estabilidad y dispositivos con una mejor administración de toda esa energía.
Actualmente los dispositivos requieren mayor consumo de energía…así que las baterías también necesitan mayor capacidad y mejor entrega de esa energía. Además, cada vez necesitamos más autonomía y eso exige que la carga de esas baterías sea cada vez más rápida. Mucha gente no solo quiere, sino que necesita que la carga de sus dispositivos sea lo más breve posible. Todo eso se ha ido solucionando con cargadores mejores y más eficientes.
Hasta ahora la mayoría de cargadores usaban el silicio como componente principal de su circuitería. El silicio es altamente eficiente y permite cierto grado de estabilidad…pero el silicio tiene sus límites.
A partir de cierta cantidad de watios y amperaje, el calor que emite comienza a ser peligroso y todas las propiedades del silicio comienzan a decaer…se vuelven poco eficientes e inestables y el calor emitido puede llegar a provocar desperfectos en los componentes, tanto del cargador como de los dispositivos conectados.
Cuando los celulares, por ejemplo, solo necesitaban 5 Watios y apenas 3,5 amperios para cargar sus baterías, los cargadores de silicio eran muy eficientes. Pero muchos dispositivos actuales ya piden cargas de 45 Watios o más y un amperaje mucho mayor y carga super rápida …el silicio no es una buena opción por los motivos que comentamos antes. La solución que en un principio adoptaron algunos fabricantes era hacer los cargadores de mayor tamaño, con componentes más grandes y separando los componentes más delicados y usando disipadores de calor para que no sufrieran daños. Pero incluso eso tiene sus límites.
El avance tecnológico no es conformista y ahora se está sustituyendo el silicio por un nuevo compuesto, el Nitruro de Galio (GaN).

Este componente soluciona muchos de los límites que tiene el silicio. Permite el intercambio de energía sin verse afectado por el calor como el silicio. Permite mayor amperaje y más Watios gracias a que es altamente estable en condiciones más extremas y a que el calor ya no es un problema. Es ideal para carga rápida porque no se calientan tanto. Gracias a esto los componentes pueden ser más pequeños y se pueden juntar más, con lo que podemos hacer cargadores más pequeños. Todas estas características hacen que ahora tengamos cargadores de alta eficiencia y podemos incluso usar el mismo cargador para cargar varios dispositivos al mismo tiempo sin problemas.
Los cargadores GaN se pueden combinar con la tecnología Power Delivery (del que hablaremos ahora) con lo que un solo cargador nos sirve para cargar diferentes dispositivos de diferentes marcas y de diferentes exigencias energéticas.

La carga rápida ha sido siempre un tema cerrado dentro de las marcas y cada cual ha creado su propio sistema. Un cargador de carga rápida de Samsung no funciona de la misma manera (o incluso puede ser dañino) si lo conectamos a un iPhone, o el cargador rápido de OPPO no es compatible con un teléfono de Xiaomi. Además, muchos de ellos ofrecen diferente amperaje y diferente wataje.
Power Delivery es un intento de solucionar estas diferencias y trata de homogenizar y estandarizar los cargadores. Hace uso de diferentes tecnologías para crear un cargador universal para todo tipo de dispositivos, independiente de marcas e incluso adaptable a diferentes requerimientos.

Por un lado usa conexiones USB-c, un tipo de conexión ya estandarizado y que, por ejemplo, en Europa ya es obligatorio para muchos dispositivos desde el 2025. Este tipo de conexión permite el intercambio bidireccional tanto de información como de energía. Esto permite que muchos cargadores puedan obtener de los dispositivos la información necesaria para saber cuánta energía debe entregar al dispositivo. La mayoría de teléfonos Android ya son compatibles con Power Delibery. Al poder usar conexiones bidireccionales, permite la llamada carga inversa…esto es, que un mismo dispositivo puede ser cargado y a la vez puede cargar a otro conectado a él. Con esto podemos usar un teléfono para cargar otro…o usar una lap para cargar unos audífonos…
Un cargador GaN con tecnología Power Delivery USB-C puede cargar varios dispositivos al mismo tiempo, incluso dispositivos que requieren alto amperaje. Un cargador GaN puede ofrecer, por ejemplo, hasta 240 W. Esto no quiere decir que no podamos cargar un teléfono que solo requiere 15W. Gracias a GaN, el cargador se adapta a los requerimientos del dispositivo y lo cargará a esos 15W. Es el sueño húmedo de los cargadores…el cargador se adapta a los requisitos del dispositivo, así que solo necesitamos un solo cargador para una multitud de dispositivos con exigencias diferentes y encima cargando varios dispositivos a la vez. Todo eso con una notable estabilidad y sin generar calor peligroso.
Que un cargador con múltiples salidas diga que es capaz de entregar 240W no significa que ofrezca esos 240W en cada salida. Esos 240W los distribuirá entre todas las salidas, y a veces entregará más en una o dos salidas y menos en otras. De todas formas, poder cargar dos o tres dispositivos al mismo tiempo con un solo cargador es una ventaja y una mejora increíble que ahora está a nuestro alcance.

Esa es la razón por la que los cargadores GaN con Power Delibery hayan bajado de precio y cada vez sean más asequibles. Hay infinidad de marcas disponibles, porque su demanda ha aumentado mucho, en especial ahora que muchos teléfonos han decidido no incluirlo en sus cajas.
Espero haber aclarado un poco este tema de GaM y Power Delivery y sin más tema que tratar, les dejo un cordial saludo.
Sean felices como perdices comiendo lombrices.

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